Archivo de la Categoría “Las cosas como fueron...”

La Ribera, el mar, el Costa Azul, que bonito todo cuando la vida es preciosa. Yo también te quiero Joaquín.

Ayer cuando te dejé en el tren me vine no muy deprisa como me dijiste. Estuve estudiando. A la hora de merendar te escribí y luego me fui a llevar la bicicleta a ponerle el portaequipo. Ha quedado bien y ya te puedo llevar en la bici sin que tengas que ir en la barra. Después estuve estudiando.

Hoy ha venido mi tía y una amiga. Fui a buscarlas al Costa. Ya están aquí y esta casa es un lío y yo con todo salgo perdiendo pues no tengo tranquilidad. Además esta mañana me ha dolido bastante la cabeza. Me tomé una aspirina pero a pesar de esto no se me ha terminado de quitar. Todo hace que no pueda estudiar como a mi me gustaría y me pongo triste y de mal humor. Además me acobardo mucho. Yo sé que no te gusta pero no lo puedo remediar y me entra miedo de todo y entonces te necesito como nunca junto a mí para que me riñas como aquella vez. Claro que ahora es mucho mejor pues nuestro amor está por encima de todo y me ayuda muchísimo en esos momentos. Si no fuera por ti, mi Loli, no valdría la pena vivir.

Tengo unas ganas inmensas de verte, mi Loli. Como nunca. Más que ningún otro Domingo. Estos dos días que faltan no va a ser vivir lo que haga. Este Domingo también tienes que dedicarlo a quererme. Lo necesito. Además muchísimo rato, sin hacer nada más que eso. Tienes que prometérmelo. Yo iré como todos los Domingos, me gustaría poder bajarnos enseguida, si fuera posible para llegar a misa de nueve y media. Así podríamos estar más rato juntos. Después comemos como si fuéramos a ir al cine, pero en vez de ir nos metemos en Denver o en el Casino y estamos todo ese rato juntos. ¿Lo haremos así?

¿Qué tal vas de tu catarro? Loli no te cuidas y por eso te pones mala. Tienes que cuidarte más ahora que estás sola. Después no lo necesitarás ya pues me tendrás a tu lado para cuidarte. Entonces solo yo me preocuparé y no te pondrás mala. Pero tu ahora cuidate ¿me lo prometes? Si el Domingo no quieres salir a la estación me lo avisas y yo voy a tu casa. Tú estás atenta a la puerta y cuando yo dé un golpe sales tú y nos vamos. De esa forma no coges frío.

Loli, te quiero con locura. Eres mi todo y cuando pienso en ti y en que eres mía y que cuento con tu cariño, no me importa ya nada y me siento feliz. Loli, yo te quiero y te adoro tanto que me es imposible decírtelo.

Acuérdate de decirle a Ángel lo de mi alojamiento los dos días de Semana Santa. De paso dale recuerdos a Maruja.

Mi amor ¿me quieres? Yo vivo solo la vida que tú me das y tu amor es para mí lo único que tengo. Lo llenas todo y si tu me dejaras el vacío me mataría.

Un millón de estrellas y un amor inmenso y las caricias mejores y una vida entera.

Siempre tuyo,

Joaquín

Comments No Hay Comentarios »

Como todos sabéis, las cartas de Joaquín (y las mías) están repletas de amor y de cariño, aunque si uno se fija siempre se nota ese trasfondo de pena y angustia, causado por las circunstancias familiares.

San Javier 26 Septiembre 1958

Tengo aquí tu abanico que nos dejamos en el coche y el espejito que te dejaste aquí.

¿TE CUIDAS?

Queridísima y muy mía virgencita:

Te quiero locamente y ayer fui muy feliz. Eran dos cosas que me corría prisa decirte. Ninguna de las dos te cogerá de sorpresa pues tu sabes como mi amor aumenta a cada instante. Y que ayer fui feliz también lo sabes pues lo viste y te irás acostumbrando como yo a ser feliz únicamente cuando estás junto a mi. Pero ayer fue maravilloso. El final lo arregló todo y gracias a él el día fue muy maravilloso. Además tuvimos un éxito pues hoy me han hablado otra vez de lo bien que resultó todo. Yo estoy muy orgulloso de ti. Además a ratos mientras lo preparábamos me parecía que tu eras mi mujer, aquella nuestra casa y la fiesta una de esas que a ti te agrada dar ¿te pasó a ti igual? Me hiciste muy feliz y yo te agradezco que vinieras y que hicieras todo eso por mi. El resultado fue que me sacaste feliz. Pero lo mejor de todo fue el viaje a Balsicas ¿no te parece? Me sentí tan feliz como yo deseaba serlo ¿Qué tal tu viaje? ¿y luego en tu casa? Ya me lo contarás todo amor mío.

-guro que habrás avisado a doña Flora. Sal a esperarme y ten decidido todo lo que tenemos que hacer. Ya verás que domingo más lindo. Para ti mi amor maravilloso. Mis caricias suaves y dulces, mi ternura desbordante y un beso genial y muy urgente. Siempre tuyo y para siempre.
Quin

Esta carta que sigue me la escribió desde Los Molinos el sábado de esa misma semana. La escribió por la noche, desde la pensión de doña Flora dónde se alojaba las noches de sábado a domingo (cuando estaba en San Javier) y que estaba muy cerquita de mi casa. Allí se hospedaban todos los novios de mis amigas. La carta me la dió el domingo por la noche antes de coger el tren. Esto lo solía hacer muy a menudo, pero a estas cartas no solía ponerles ni día ni mes ni año, aunque yo estoy segura de que la escribió el 28 de septiembre de 1958 (y además las dos cartas estaban guardadas juntas).

Amor de mis entrañas: ¡si pudiera dejarte entre las manos mi propio corazón! Él sí sabría hablarte de todo cuanto yo quiero que sepas y recuerdes durante nuestra ausencia, de todas las cosas que él guarda y del que es tu guardián. Quisiera dejar mi propia vida junto a ti. Algo que constantemente te hablara de mi amor para que él te sirviera de consuelo, te recordara hasta que punto soy tuyo. Cómo eres dueña y señora de mi vida. Cuanto te quiero amor mío. Soy infinitamente tuyo, amor puro y vivo, llama de cariño. Te deseo, te amo, me vuelves loco, soy tuyo. ¿Qué más puedo decirte? Todo lo sabes tu pues todo lo vivimos juntos. Es maravilloso quererte tanto.

Ámame mucho y no te importe lo demás. Lo único importante

pero cuanto más nos cueste más maravillosa será nuestra soledad, nuestra felicidad.

Ámame mucho. Hasta pronto amor mío. Un beso genial de tu

Quin.

Dónde estas corazón?
Yo le quería más que a mi vida,
el era mi cariño, era mi dicha,
mi único goce era su amor.
Una mañana de cálido verano,
entre mis brazos se me murió;
y desde entonces voy por el mundo
con el recuerdo de aquel amor.

Dónde estás corazón,
no oigo tu palpitar,
es tan grande el dolor
que no ceso de llorar.
Le quería yo tanto
y se fue para no retornar.

Yo le quería con toda el alma
como se quiere sólo una vez,
pero el destino cruel y sangriento
quiso dejarme sin su querer.
Sólo la muerte arrancar podía
aquel idilio de tierno amor;
y una mañana de cálido verano
entre mis brazos se me murió.

Dónde estás corazón,
no oigo tu palpitar,
es tan grande el dolor
que no ceso de llorar.
Le quería yo tanto
y se fue para no retornar más.

Comments 1 Comentario »

De verdad os aseguro que me gustaría poder dar con la razón, pero no puedo, me es totalmente imposible entenderlo. Nunca he sabido lo que es un pleito aunque estaba casada con un gran jurista. No comprendo ese mundo dañino y malo dónde las personas (por llamarlas de alguna manera) se intentan sacar los Ases de la manga sin tan siquiera saber si hay otra persona que tiene una baraja aún más potente que la suya (y que años antes había ido guardando en su esmoquin). Aunque no creo en casi nada ni en casi nadie, he sido lo suficientemente inteligente para saber, desde que era muy pequeñita, qué es bueno y qué es malo y quien es bueno y quien es malo.

Ahora Joaquín de Prada González y yo sabemos lo que es un pleito. Un pleito interpuesto por gente mala, un pleito lleno de mala sangre, de envidia y de rencor. Que no quede ninguna duda, el pleito por el que se quiere suprimir EL LIBRO es una afrenta y un insulto a la memoria de una única persona, y esa persona es Joaquín de Prada González. Aunque la lucha no está perdida, ya que el tema está en apelación, según la sentencia los libros se deberían DESTRUIR. Tal y como están ahora las cosas, Joaquín de Prada González ha perdido.

De uno de los montones de papelotes que conlleva un pleito (en la mayoría de ellos solo se dicen tonterías y mentiras) os transcribo un párrafo que se presupone lo ha escrito alguna de esas personas que intentan decir son “familia” de mi marido, o sea, “familia” del padre de mis hijos, aunque de eso NADA, no son ni hermanos de mi marido, ni sobrinos, ni cuñadas, ni ese gran etcétera. El apellido es pura coincidencia, como el nombre del perfume. Mi marido, Joaquín de Prada González, a todos los efectos, era hijo único, si bien tuvo una preciosa hermana que nos dejó de muy pequeñita y tuvo un maravilloso padre (que no tuve la suerte de conocer, aunque Joaquín me hablaba continuamente de él, y de los dos conservo muchas fotografías) y tuvo una madre maravillosa que también fue mía.

Aquí sigue el párrafo del que os hablaba, aunque de este mismo calibre los hay a montones dentro de este largo pleito. Es una página 15 de no se que parte (no me suelo molestar en leer tanta mentira) y dice así:

Puede igualmente afirmar esta parte, que la primera persona que expresaría su reproche, de estar vivo, sería el fallecido esposo de la demandada que como ha quedado sobradamente acreditado en el juicio, era una persona tremendamente reservada, tímida, introvertida y nada dada a confidencias.

Yo quiero hacer saber y lo digo en nuestro precioso y prohibido Libro “Joaquín y Loli un encuentro de Cine”, precioso libro gracias a la editorial, el editor y todos los que hemos contribuido en el, que cuando yo conocí al único amor de mi vida, él era ciertamente, una persona triste. A los 10 minutos de estar con él me di cuenta de ese hecho, que se vio confirmado cuando al rato, esa misma tarde, él mismo me lo dijera.

Lo cierto es que todo lo que pueda haber dicho y montones y montones de cosas más los tengo de su puño y letra. Todo, absolutamente todo, de lo que se hablara o en San Javier o en Campo de Criptana, me lo escribía a mi palabra por palabra y si algo pensaba él que me podía hacer mucho daño verlo por escrito, esperaba a contarme los detalles de voz en la cafetería Denver de Cartagena, cuando nos podíamos ver, entre palabras y caricias.

Él, mi marido, mi gran amor, Joaquín de Prada González, desde el instante en que nos miramos a los ojos, su vida cambió. Cuando estaba conmigo era otra persona y no quiero con ello decir que no nos costara a los dos sacar ese dolor que llevaba dentro, pero aún así, era una persona dulzona, comprensiva, cariñosa, inteligente y con él se podía mantener cualquier tipo de conversación. Mi cariño y forma de amarlo le hacía muy feliz. Estando juntos él ganó confianza y fuerza.

Él solo ha querido, como yo, una cosa en la vida y es que estuviéramos juntos. Yo nunca le he conocido como persona reservada, ni tímida, ni introvertida. Lo que si hemos hecho, por las circunstancias que imperaban entre los dos, es sólo contar o hablar de aquello que creíamos oportuno. Para saber cómo era él antes de conocerme, basta con leer los escritos de nuestros queridísimos amigos Julio Burdiel Hernández, Alfredo Flores Pérez y Luciano G. Egido (publicados en el libro “Joaquín y Loli un encuentro de cine”). Pero esas personas que le han puesto un pleito no parece que le conocieran en absoluto, y tampoco parece que hayan aprendido nada acerca de él leyendo el libro (eso si se lo han leído, que lo dudo cada momento más).

Quiero dar las gracias a todas esas personas que continuamente me mandan cartas de su puño y letra o por correo electrónico, pidiéndome saber más. A todos os quiero pedir que tengáis un poco de paciencia, que de todo os iréis enterando. Tengo toda la intención de ir publicando este maravilloso material de distintas formas, como a él le habría gustado, compartiendo nuestra felicidad con todo el mundo.

De verdad, que vale la pena que os lo contemos los dos muy juntitos.

Comments 2 Comentarios »

Por si alguien ha tenido la menor duda, quiero deciros a todos los que en cualquier momento leais mi blog, que no estoy en absoluto arrepentida de haber publicado ninguna de las cartas de mi marido (sea en este blog o en cualquier otro medio). Me siento muy orgullosa y continuaré poniendo cartas y cartas, porque no hay ni una en la que pueda decir “Joaquín que mal lo hiciste”. Todo lo contrario, son cartas de verdadero amor. De un amor auténtico que aún perdura. Concretamente en esta carta que publico hoy, hablo del “exilio” que le impusieron (y del que ya he hablado en otra entrada de este blog), ese “exilio” que a todos hizo feliz excepto a Joaquín y a mí, y que en nosotros tuvo el efecto contrario al deseado, ya que nos quisimos más que nunca al habernos separado. Lo siento, no les funcionó.

Salamanca 14 Noviembre 1956

Mi queridisima Loli: cuando me escribiste la carta que yo he rebicibido hoy miercoles estabas triste. Yo no puedo hacer nada para remediar tu tristeza pues cuando me entero de ella ya es tarde. De todas formas quiero consolarte y para ello no puedo hacer nada sino decirte cuanto te quiero. Te quiero tanto como para que desaparezca para siempre de ti la tristeza. Ten animos y acuerdate de mi y de mi cariño y recuerda que falta ya menos para que nos veamos de nuevo.

No tengas miedo de quererme mucho. A veces yo te pido que me quieras demasiado, con exceso. Las cosas hay que hacerlas con generosidad, sin medida. Y si esa cosa es amar con más razón aun. Tu quiéreme así poniendo tu vida entera en quererme. Los que no quieren así no saben lo que es el amor. Pero tu y yo hemos nacido para querernos y hemos de hacerlo en su plenitud, de verdad, no calculando lo que hay que querer. No hagas caso de consejos y continua queriéndome así como me quieres, que me haces completamente feliz. Y no tengas miedo que eres correspondida. Pues de igual forma te quiero yo a ti.

Llevo estudiando lo que va de semana y hoy mismo ya he estudiado bastante y después de merendar continuaré estudiando. Es nuestra manera especial de querernos ¿no? Yo al menos estudio queriéndote mucho.

Lolichi te quiero con locura, te lo digo una vez más. Hoy, cuando recibas esta carta, me figuro estarás contenta o que al menos el recibirla te animará un poco. Ánimo que ya falta menos para el martes. Muchos besos, muchísimas estrellas, mas caricias y toda mi ternura te mando hoy con mi pequeña carta y todo para ti y más que tengo guardado para cuando nos veamos.

Te quiero muchísimo, continuamente y para siempre y seremos muy felices los dos, estoy segurísimo.

Siempre tuyo

Joaquín.

TE QUIERO MUCHÍSIMO

Comments 1 Comentario »

Estupendas Ana (Trotagorros) y Montse, de Bilbao, como os prometí que os dedicaría una de mis cartas, ahí va esta y espero que os guste. Sois un cielo, y siempre tenéis una palabra de cariño para mi hija Cristina y para mí, y eso es tremendamente de agradecer. Ana ¿como van tu máquina de coser y tus sombreritos? Cuando vuelva a ser joven, me harás un sombrerito para que yo lo pueda lucir junto al entrañable amor de mi vida. Os quiero.

Las cartas de mi queridísimo Joaquín que pongo en el Blog no tienen hilación entre si, como ya os habréis dado cuenta. Yo pongo aquellas que por cualquier razón tienen recuerdos muy especiales para nosotros.

En esta carta que comparto con vosotros hoy faltan 4 días para que se cumpla un año desde que nos conocimos (aquél 1 de abril de 1956). Él ya llevaba 4 meses en Salamanca, exiliado en contra de su voluntad, a la fuerza, con la única intención de alejarlo de mí.

Al no mucho tiempo de volver Joaquín a San Javier le dijeron (nunca su madre, ella fue siempre nuestra aliada) que a cambio del gesto que habían tenido de traerlo de nuevo a San Javier él tenía que “colaborar” poniendo en pausa nuestro noviazgo hasta que sacara las oposiciones, de lo contrario (argumentaban ellos), le sería muy difícil conseguir ser Notario (que era algo que ellos querían para Joaquín, más que quererlo Joaquín mismo).

Yo llegué a decirle un día que aunque sería durísimo prefería que estuviera en Salamanca junto a su madre, que le comprendía mejor y que además cuidaba bien de él. Él me dice en una carta que todo eso que le pasaba era por “vivir y comer de limosna” para todo, incluso para poder ir a verme. Más de un domingo no me fue a ver poniendo la excusa de que prefería estudiar cuando en realidad era por no tener que pedir ese dinero. Todos tenéis que tener en cuenta que yo era su maravillosa chica de pueblo, pero desde luego, sin poder adquisitivo, de lo contrario muchas cosas no hubiesen ocurrido.

Todas las cartas que tengo de este periodo son una pura lágrima (tres cartas anteriores y dos posteriores a esta que os pongo). En el domingo que nos pudimos ver mientras ocurría todo esto me llegó a decir que si no fuera por mí, que si Dios no me hubiese puesto en su camino, el no habría tenido ninguna ilusión por vivir.

¿Como pudieron pensar de nuevo en separarlo de lo único que tenía y de lo que más quería y ha querido desde aquél abril de 1956 lleno de flores y con sabor a mar? ¿No les bastó con aquél otro “número” que le montaron, nada más conocernos, entre su hermano, el médico y el cura? Ahora me horroriza leer estas cartas y me pregunto cómo el ser humano es capaz de aguantar tanto, cómo pudimos sobrevivir aquellos duros años de separaciones.

Me pregunto si acaso nosotros no eramos dignos de respeto, apoyo y cariño.

Mi hija Cristina me dice que leyendo estas cartas le da la impresión de que si Joaquín, su padre, no me hubiera conocido, posiblemente no habría tenido el incentivo y la ilusión, para estudiar lo suficiente y probablemente no habría llegado a aprobar Notarías.

San Javier 28 Marzo 1957

Mi queridísima Loli: Estoy cansado y triste.

No tengo ganas de hacer nada y tengo que hacer un esfuerzo para estudiar por lo que me cuesta más trabajo. Solo desearía dormir, estar dormido muchísimo tiempo, sin darme cuenta de nada. No es culpa mía el cansarme, ni el ponerme muy triste y estar desanimado del todo. En estos momentos prefiero no pensar. Si pienso es peor aun.

Te quiero intensamente como nunca, aunque casi me faltan fuerzas para coger la pluma. Deseo estar a tu lado, tu sabrías decirme lo que necesito ahora. Tu sabrías consolarme. Tu me repetirías una y mil veces tu amor y necesito de tu amor y necesito oírlo de tus labios.

Hoy no resultaría, la verdad, muy agradable estar a mi lado. Estaría mustio y ni siquiera una cosa bonita podría decirte. Hoy tendrías tú que ponerlo todo. Tú tendrías que ser la que me dijeras cosas a mí, muchas cosas que yo necesito ahora oír. Yo solo sabría hablarte de mi pena, de mi tristeza y tu tendrías que luchar contra mi tristeza. Pero tu no estás a mi lado, tu estás lejos de mí, mientras yo estoy a solas con mi tristeza y mi cansancio. ¿Qué haces tu ahora que yo te escribo? ¿Vives para mi? ¿Haces algo que no sea tuyo sino nuestro, de los dos? Mi consuelo es pensar que todo mi esfuerzo no es para mí. Para mí solo no lo haría. Es por los dos y el pensar que para los dos trabajo me alivia.

Ya mañana cuando tu recibas mi carta estará mas cerca el domingo. Tengo ganas de un domingo no hacer nada más que estar juntos y hablar. Estarnos toda la mañana y toda la tarde el mayor tiempo posible juntos y hablar mucho, para que no quede nada por decir.

Loli este domingo haré el viaje de todos los domingos. Iré en el tren de las 8 menos cuarto. Iré en la bicicleta pues no importa el viaje de vuelta pues ahora ya es buen tiempo y no tienes porque preocuparte. Es una hora mas que estamos juntos y por un minuto que fuera yo haría el viaje andando, no me importaría. Tu estate esperándome en la estación y ya hacemos todo cuanto tu desees pues tu sabes bien que mi único deseo es estar junto a ti el mayor tiempo posible. Yo el domingo si fuera necesario no comería si de esa forma pudiera estar junto a ti mas tiempo. Y no creas que seria un sacrificio. Yo todo lo que hago por estar contigo es un placer y no me molesta en absoluto. Y soy capaz de eso y mas.

Gracias por perdonarme mi enfado (no me enfadé eso es verdad) del otro día. Eres muy generosa. La promesa que me haces de otro día volverte a tu casa, te diré dos cosas. Primero que si prefieres a mi no me importa pasar el domingo cerca de tu casa, ya que no te dejaría volver sola. Y segundo que yo me esperaba otra promesa. Por ejemplo: “No tienes que preocuparte, aunque no te enfades yo no te volveré a hacer esperar. Arreglaremos las cosas para que haciendo yo lo imposible tu no tengas que esperar ni un minuto”. (¡Llevo tanto tiempo deseando oírte decir esto!)
Para ti mi mejor deseo que es el vivir para siempre junto a ti.

Siempre tuyo

                                     Joaquín.

Comments 8 Comentarios »

ESTOY BRUTALMENTE ENAMORADO DE LA CRIATURA MÁS MARAVILLOSA QUE EXISTE Y A LA QUE AMO MÁS QUE A MI VIDA MISMA. SOY TUYO.

Amor mío: He entornado la ventana y la habitación ha quedado en la penumbra. Me he tumbado en mi cama dejando tu hueco a mi derecha. Y he leído tu carta lenta y emocionadamente. Tu recuerdas cuando acaricias mis manos, o mejor aún tu recuerdas un diez y siete de noviembre en que mi amor sollozaba contra tu hombro. Tú lo recordarás, seguramente, pues lo llevas aún en tu corazón. Pues puedo decirte que aún era mayor que aquel día mi emoción hace un rato cuando leía sobre mi cama esa carta tuya tan maravillosa, tan estremecida de amor, jamás volverás a hacer algo tan grandioso por mi como el haber escrito esa carta. Mas de una vez con los ojos llenos de lágrimas de amor he tenido que dejar de leer para apretar la carta contra mi cara en busca de tu perfume, de tu tacto, de esas caricias geniales que solo de leerlas (les falta tu voz) estremecen toda mi carne de amor. He temblado todo yo sobrecogido. He sentido con una intensidad hasta ahora no superada sentimientos maravillosos de amor, deseo, ansiedad, avaricia. Porque yo Lolichi queridísima, soy ansioso, deseoso, avaricioso de ti. Yo no tengo paciencia, no espero pacientemente el momento de casarme. Lo espero y deseo, con la misma terrible y devoradora avaricia que tu lo esperas. ¿No sabes una cosa? Tú y yo somos una misma cosa. Tu no acabas en ti sino que te prolongas dentro de mi. Y yo, no soy solo yo sino lo que en ti hay de mi, también. Y no esperes encontrar en ti un sentimiento que simultáneamente y con la misma fuerza no se encuentre también en mi alma. Ya lo has comprobado montones de veces. Una vez más te lo digo: todos esos sentimiento de que me hablas no son tus sentimientos, son nuestros sentimientos. Lo tuyo

Eres, virgen, como un pozo sin fondo, un manantial inagotable, algo insondable, infinito y eterno. Te lo he dicho muchas veces. Cuando me creo que ya conozco todo tu amor, que ya te has dado a mi enteramente, de repente, como si abrieras una nueva puerta, me descubre un mundo ignorado, mucho más maravilloso que el que hasta entonces conocía. Me das mucho más amor y eres más mía que nunca. Esta vez con tu carta ha ocurrido eso, pero con la particularidad de que ha sido mucho más generosa. Me has llevado hasta el cuarto del tesoro y alli me has enseñado las muchísimas riquezas que allí hay para mi. Soy tuyo Atu.

Pero no voy a continuar hablando de tu carta ya que quiero añadir algo nuevo. Tu me hablas de ti para mi y yo también tengo cosas que darte. Amor que despertar y muerte que provocar. Yo también tengo poder sobre ti.

Y así continuaría eternamente hablándote íntimamente, porque a mi me encanta hablar de esta intimidad. Pero, te confieso, estos últimos días me asustaba escribirte de esto pues tengo miedo que lo puedan leer en tu casa. Ahora no quiero que hoy rompas esta carta, guárdala y hoy mismo la metes en un sobre y me la mandas. Yo llevaré el sábado la tuya y la mía y juntos las leemos en Denver y luego ya si quieres la rompemos, o las guardo yo bien. hazlo así.

Hoy habrás ido al teatro. No tienes ya que hacer nada para compensarme porque ya está hecho. Tu carta de hoy lo compensa todo. Yo pensaba que hoy sería un día triste para mi y tu lo has convertido en un día maravilloso, gracias, virgen.

El domingo te explicaré porque me entristece que vayas al teatro, pues no quiero que pienses de mi que soy un tío raro. Luego no volvemos a hablar del asunto. Con todo esto tengo unas ganas locas de que llegue el domingo. Hablaremos de todas esas nuevas cosas que tu has aprendido y haremos un domingo maravilloso. Ya lo veras.

Mándame una hojilla pues quiero ir bien afeitado tu me necesitas muy lindo y yo que siempre he ido sin afeitar me afeito para ti. Yo tengo para ti una confianza absoluta, tienes que decirme cuando has notado lo contrario pues tiene que tratarse de un error. Estoy unidísimo a ti, que eres mi virgen, mi bien y mi tesoro. Quisiera que mi carta la leas como yo he leído la tuya. Dime luego lo que sientes.

También es mi deseo que te haga mi carta pasar un rato de amor tan grande y maravilloso como el que yo he sentido gracias a la tuya.

Te quiero mucho, amor mio. Estoy estudiando mucho y comportándome como tú quieres. Ámame muchísimo.

Dime si mi carta es digna de lo que merece tu carta. Háblame siempre de todo cuanto sientas. Para despedirme no encuentro mejores palabras que las que tu empleas para despedirte de mi: un abrazo eterno recibiendo las mejores estrellas calientes y estremecedoras. Tuyo Quin.

Aquí se acaba esta maravillosa carta, pero sigue un poema precioso que me ha mandado mi amiga Ana Mirasol para que lo incluya en el blog y como me ha encantado aquí os lo pongo y le digo a Ana:

¡Querida Ana! Como no va a ser digna esta preciosa poesía de Antonio Machado que con tantísimo gusto has sabido elegir para Joaquín y para mí. ¡Eres increible! Que pena no haber llegado a ti antes, ha sido una perdida grandiosa para mi. Continuaremos en contacto…

Y también quiero darle las gracias a Conchita Cosme de Alcántara. ¿Porqué? Pues por estos preciosos ciclámenes que adornan su casa y que me ha mandado en forma digital para que yo los comparta con vosotros. ¡Gracias Conchita!

Era un niño que soñaba    

un caballo de cartón.

Abrió los ojos el niño

y el caballito no vio.

Con un caballito blanco

el niño volvió a soñar;

y por la crin lo cogía…

¡Ahora no te escaparás!

Apenas lo hubo cogido,

el niño se despertó.

Tenía el puño cerrado.

¡El caballito voló!

Quedóse el niño muy serio

pensando que no es verdad

un caballito soñado.

Y ya no volvió a soñar.

Pero el niño se hizo mozo

y el mozo tuvo un amor,

y a su amada le decía:

¿Tú eres de verdad o no?

Cuando el mozo se hizo viejo

pensaba: Todo es soñar,

el caballito soñado

y el caballo de verdad.

Como siempre, el fotografo no sale en la fotografía, pero en este caso es  mi marido Joaquín de Prada Gónzalez, que retrata al amor de su vida con las primeras mini faldas de la época y con dos de sus tres hijos, Cristina y Jose Manuel.

 

Comments 1 Comentario »

Mis hijos llevan meses trabajando en pasar las antiguas películas de Super8. Es un trabajo durísimo, pero ver esas películas mudas me da vida.

Ahora Joaquín ha puesto en su blog un vídeo con el Cumpleaños de Cristina (4 añitos) y el de su abuela, Carmen que cumplia 77 años.

Yo sólo os pongo el enlace a su página y al Super8, pero todo el trabajo lo ha hecho él, con Peter y Cristina.

Joaco quiere que me fije en lo bien que se ve la imagen, en que es de Alta Definición, pero yo lo que veo es que entonces eramos muy felices, de eso sí me doy cuenta, claro que me doy cuenta.

¡Gracias Joaco por hacer este video y ponerlo en internet para que los que nos quieren puedan verlo!

Comments No Hay Comentarios »

 13-VII-57

Tengo muchas ganas de verte. Tengo locura por estar a tu lado. Todo el día resisto haciendo un esfuerzo para que no me domine el deseo de verte, pero cuando llega este momento, no puedo más y me llena una excitación que me impide vivir. Hasta me tiembla el pulso ¿Por qué tanta ansiedad? ¿Por qué tanto deseo de verte? ¡Te quiero tanto! Es que ha crecido mucho mi amor en los últimos días y no estoy aún acostumbrado a llevar todo ese amor y por eso me excito ahora y deseo verte tanto. Por eso ahora ni se me ocurre nada que pueda agradarte leer. No tengo fuerzas. Sólo sé decir: te quiero. Y decírtelo un millón de veces. Te quiero, mi amor, eres mi dueña.

      Joaquín.

 

15-VII-57

Amorcico mío: nunca te he llamado tantas veces porque nunca he necesitado tanto de ti. Te he llamado de todas formas, con todos esos nombrecicos que tienes. Te he llamado Loli, Atu, Lolichi. Yo sé que tú no podías oírme y por eso no me parece mal que no vinieras hasta mí. Te necesitaba mucho, Lolichi. Era mucho mi dolor para llevarlo yo sólo, y por eso necesitaba que vinieras para ayudarme. Qué maravilloso es tu amor. Tu amor, Lolichi, es como un milagro. Un milagro que me llena el alma de felicidad, que me da la razón para vivir, vivir para recibir tu amor. Vivir para quererte. Eso es todo mi ideal. Esa es la ilusión que me mueve, que me da fuerzas. Quererte es algo maravilloso y sentir la emoción de verte es algo que no tiene nombre.

     Amor, soy tu Joaquín

 

16-VII-57

Eres mi mujercica. Ya tengo una mujercica mía, mía. Eso me hace inmensamente feliz. Me hace considerarme, a pesar de ser muy pobretico, el ser más rico del mundo entero. Tengo una mujercica maravillosa. Y lo que es mejor, tengo su amor maravilloso también.

Eres mí y en mis sueños siempre estás a mi lado. En la realidad estamos separadicos pero también estamos muy juntos porque te llevo dentro de mí. Eres lo único que tengo, tú lo sabes y por eso tengo que cuidarte mucho y por eso te guardo dentro de mí para no estropearte. Eres mi vida toda. Tú me das la felicidad. El poder pensar ahora mismo que tengo una mujercica, es lo único que me proporciona felicidad. Y cuando tengo a mi lado a mi mujercica soy del todo feliz. Tu hombrecico

       Joaquín.

 

Comments No Hay Comentarios »

Aquí tenéis un par de los maravillosos papelicos que me escribió Joaquín. Hay muchos, y empiezo con un par para abrir boca…

11-VII-57

 Quiero decirte mi amor por escrito. Sé que te gusta el Joaquín que escribe. Hasta, alguna vez, (ahora no, ¿verdad?) te gusta más que el Joaquín que habla.

Pero quiero llegar a ti de todas las formas posibles. Quiero permanecer junto a ti de todos los modos que estén a mi alcance. Mis palabras las puedes guardar en tu corazón, y estos papelicos junto a tu pecho ¿Lo harás así? Prométemelo y así yo seré muy feliz cuando los escriba pensando que junto a la carnecica adorable que arropa tu corazón vivirán estos papeles mejor vida que la que yo les doy. Después los sacas y los lees. Después te duermes y sueñas. Sueñas conmigo, claro, con mi amor. Con tu felicidad. Y tu felicidad, soy yo. Yo lo soy todo para ti: quiéreme con locura, arrópame junto a este papelico.

Joaquín.

12-VII-57

Me gustaría ser algo tan maravilloso para ti que mi ausencia te enloqueciera de dolor. Quiero producir en ti, al dejarte, un vacío que nada pueda llenar. Quiero que me quieras hasta el dolor, el dolor de una herida que se lleva en lo más íntimo, en el rincón más sagrado del alma. Yo quiero que cuando nos separemos no puedas vivir como a mí me ocurre, porque dentro sientas un deseo brutal de verme. Porque tu corazón esté inquieto hasta que repose junto a mí. Quiero en ti un amor loco, sin medida, sin que te deje pensar, si soy o no un bicho raro, si te voy a dejar o no hacer cualquier cosa. Un amor ciego, puro instinto, deseo sin freno. Locura entera por un amor que en mí encuentras y que necesitas para poder vivir.

Joaquín.

Comments No Hay Comentarios »

Flores del vendedor ambulante

Esta carta va dedicada a una persona que desde hace décadas admiro mucho y que se llama Víctor Jara. La canción que podéis leer al final lleva el título de “Qué saco rogar al cielo”. El título de esta entrada “El derecho de vivir en paz” es también el título de una canción de este maravilloso cantautor.

Víctor Jara (San Ignacio, 28 de septiembre de 1932 – Santiago de Chile, 16 de septiembre de 1973) fue un músico, cantautor y director de teatro chileno.

Procedente de una familia campesina, Víctor Jara se convirtió en un referente internacional de la canción reivindicativa y de cantautor. Fue torturado y asesinado en el antiguo Estadio Nacional por las fuerzas represivas de la dictadura militar que derrocó al gobierno de Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.

En los años 70 y estando ya viviendo en Cataluña, a Joaquín y a mi nos encantaba pasar algún fin de semana o en Andorra o en Perpignan. Allí comprábamos lo que en España era impensable. Libros anti franquistas, revistas subversivas y libros y libros y libros, de todo tipo que fuera interesante.

Estoy junto a mi ordenador en mi estudio (antes la biblioteca de mi marido) y estoy rodeada… Tengo tres libros sobre Victor Jara, 2 comprados en Perpignan y uno que me dedica mi chico en Andorra, 5 cassettes de aquella época, 4 Long Play, 7 CD’s, y más cosas que yo posteriormente he ido consiguiendo. Como veis, pongo las preciosas dedicatorias de los CD que me regalaron y dedicaron mis hijos Joaquín y Jose Manuel en el 2004 y 2005.

 

 

 

 

 

San Javier 4 Noviembre 1958

soy muy tuyo, como si me tuvieras

entre tus manos ¡cuídate amor mío!

Mi virgen queridísima: Soy todo amor para ti y todo necesidad de verte, necesito tu consuelo y son muchas las cosas que tengo que contarte. He recibido tu carta. Yo, aunque no quieras creértelo, te dije de todo corazón que no me escribieras que sí soy capaz de ese sacrificio (el mayor que hay) y de muchos más por ti. Estaba convencido de no tener carta y cuando me la han traído, pensé enseguida que aún a pesar de todo tu cansancio no querías dejarme sin unas letras de amor. Acaricié tu carta y la estreché contra mi pecho muchas veces con esa ternura que tú conoces. Luego la abrí y tu me riñes en ella. De momento me dio un poco de pena y hasta casi lloré, luego he sabido leer tu carta. No dices en ella lo que las palabras dan a entender, ni mucho menos. Dices todo lo que yo soñaba me decías mientras acariciaba el sobre. Y lo dices con tu letra de cansancio, con tu esfuerzo para escribirme con todo eso que hiciste porque algo en ti te empujaba a comunicarte conmigo, porque te era imprescindible hablarme, porque me necesitabas mucho. Esa es la verdad de tu carta, y cuando la he descubierto he vuelto a acariciarla pues me trae un sacrificio más que has hecho por mí y para mí.

Loli sabes muy bien que todo lo que ha ocurrido ha sido mala suerte, pues si yo hubiera sospechado nada no hubiese consentido que eso pasara, pues eres más valiosa para mí que mi propia vida, y me duele mucho todo lo que ocurrió. Te prometo que en adelante pondré más cuidado para que no nos vuelva a pasar esto nunca más. ¿Qué tal estas, virgen? Quisiera saber cómo te encuentras en estos momentos. Cariño mío, te estoy queriendo mucho esta semana. No puedo engañarte y te diré que me encuentro francamente mal, con los nervios otra vez mal, pero saco fuerzas de tu recuerdo y hasta el momento estoy estudiando mucho y con fruto. Estoy terminando el programa, y me da alegría por pensar en los dos días

o el domingo, pues no depende sólo de ella. Ya falta poquísimo para vernos. ¡Dios mío! Tengo unas ganas locas de verte. Tienes una cara lindísima y tus ojos son los más maravillosos que conozco. Y no me lleves la contraria, lo digo yo que te conozco como nadie. Sin contar hoy sólo el miércoles y jueves estamos sin vernos. Ya el viernes aunque tarde, nos vemos, y ya sólo por eso el viernes es un día feliz.

Mi madre igual que siempre.

Para ti que eres mi vida maravillosa, mi ternura, mis caricias apasionadas, mis besos húmedos y calientes y un abrazo que dure una eternidad.

Siempre tuyo y para siempre tu

Joaquinico

Aquí está la canción de VÍCTOR JARA para vuestro deleite:

Qué saco rogar al cielo
si en tierra me han de enterrar,
la tierra me da comida,
la tierra me hace sudar.

Qué saco sudando tanto,
y comiendo poco y nada,
si mi tierra no es mi tierra
y el cielo, cielo nomás.

A dónde pongo mis manos,
brotan claveles y rosas,
brotan y brotan las cosas
que no aprovecha mi mano.

Una espiga hay en el campo,
una espiga colorada,
si juntos la cosechamos
grande será nuestro pan.

Loli de Prada dedica esta carta a Víctor Jara

Girasol en la cocina de Mirjam

NB A 13 de marzo de 2010 corregimos una pequeña errata en la carta.

Comments 1 Comentario »